Ciencia abierta

El término especie nativa se utiliza para referirnos a una especie, subespecie o taxón inferior que vive en un determinado área por motivos exclusivamente natural, sin la participación o la intervención humana. Estas especies han evolucionado y se han adaptado a vivir en un medio ambiente particular. A su vez pueden ser especies endémicas (solo se encuentran en una región en particular) o especies indígenas (están tanto dentro de la región como en otra parte).

Las especies exóticas invasoras (EEI) son especies foráneas que se han introducido en un nuevo hábitat bien de manera accidental, artificial o incluso voluntariamente. Después de un tiempo, estas especies se encuentran adaptadas al ecosistema y lo han colonizado.

Algunas de las consecuencias inherentes a un mundo globalizado son el incremento de los viajes entre lugares muy alejados y la intensificación del comercio y transporte entre países. Estos desplazamientos de personas y mercancías son responsables directos de la aceleración en la frecuencia de llegada de especies potencialmente invasoras. O dicho de otro modo, en la gran mayoría de las ocasiones las invasiones son debidas a que los seres humanos hemos rotos las barreras naturales de distribución geográfica de determinados organismos. Como consecuencia, muchas especies han ampliado su zona de distribución a lugares en las que no se encontraban nativamente y se han convertido en especies invasoras.

Por dar alguna cifra concreta, se ha estimado que aproximadamente 4000 especies viajan diariamente alrededor del mundo; y aunque solo algo menos del 3% logran establecerse en un nuevo ecosistema y convertirse en invasoras, eliminarlas puede ser un reto prácticamente imposible si no se previenen a tiempo.

La interacción de las especies exóticas con las originales del ambiente (especies nativas), implica que al no haber tenido una historia evolutiva común, las nativas, en muchas ocasiones, no pueden competir con ellas y con el paso del tiempo terminan siendo desplazadas. Este hecho constituye una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el mundo y amenaza de forma muy negativa a los ecosistemas naturales, produciendo su destrucción. Pero, además, pueden ocasionar otros daños y perjuicios a la producción ganadera, agrícola y forestal e igualmente tiene efectos negativos sobre la salud pública.