Ciencia abierta

Las invasiones biológicas son una parte importante de los cambios globales que desde hace varias décadas se están detectando en nuestro planeta. Conocer y atajar sus efectos ha atraído el interés y la preocupación de la comunidad científica y de los gobiernos en todo el mundo.

En realidad, cuando una especie foránea llega a un nuevo lugar puede ser que el nuevo hábitat no sea propicio y muera, o bien que consiga sobrevivir sin que el medio ambiente se vea afectado. Pero puede ocurrir que la especie se haga con el control del ecosistema (por ejemplo por carecer de depredadores naturales), dañando la vida salvaje autóctona, desplazando a las especies originales y causando la pérdida de genotipos nativos lo que se traduce en importantes daños medioambientales y también económicos.
En definitiva, como principal impacto de las especies invasoras los científicos han señalado la pérdida de biodiversidad y de la extinción de especies naturales. Este impacto es debido a una serie de mecanismos de interacción entre estas especies nuevas en los ecosistemas y aquellas originales. Dentro de estos podríamos citar entre otros, la competición tanto directa como aparente (ocurre indirectamente entre dos especies que, por ejemplo, son presas de un depredador común y compiten por el espacio libre de depredadores). Otro factor a destacar sería la hibridación, y los efectos de introgresión genética que se derivan. La depredación tanto de plantas como de animales. El herbivorismo y su relación con la erosión de los fondos marinos. Igualmente, las especies invasoras pueden introducir en los ecosistemas naturales enfermedades y parasitismo que afectan gravemente a las comunidades de plantas y animales.
Pero además, los ecosistemas marinos proporcionan un flujo variado de servicios imprescindibles para el bienestar humano que proporcionan beneficios económicos y/o culturales y que se conocen con el nombre de servicios del ecosistema o ecosistémicos. Estos servicios se ven también afectados también por las especies marinas invasoras produciendo importantes pérdidas económicas.

Servicios de aprovisionamiento: el ecosistema marino es fuente de alimento de la población humana que se puede ver afectado por las especies invasoras marinas repercutiendo en la provisión de alimento o biomasa del medio marino para el consumo humano. También estas especies ajenas afectan al almacenamiento y provisión de agua tanto para el consumo humano como para otros usos y repercuten en la industria de la medicina, la cosmética y la ornamental (corales, conchas, perlas…). También afectarían negativamente al suministro de biomasa para la producción de energía o biogás y de fertilizantes que se obtienen de plantas y algas marinas.

Servicios de regulación y mantenimiento: Las especies invasoras se ha demostrado que repercuten negativamente en aspectos tales como la purificación de las aguas, la regulación de la calidad del aire, o la protección de las costas tanto de inundaciones como de erosiones. Pero también entorpecen la regulación del cambio climático, regulación natural del clima, control de los flujos naturales de agua, mantenimiento del hábitat de la biodiversidad.

Servicios culturales: Puesto que el mar ofrece importantes oportunidades de turismo, ocio y tiempo libre, servicios que son demandaos y disfrutados tanto por los habitantes de las zonas costeras como por visitantes de estos ecosistemas. Las especies alóctonas son capaces de alterar los paisajes marinos y por lo tanto afectar al valor estético y paisajístico de las costas y de los mares. Igualmente al turismo y a las actividades recreativas vinculadas al mar.

Finalmente indicar que algunas de estas especies están directamente implicadas en la inutilización de infraestructuras produciendo importantes pérdidas económicas.

También estas especies invasoras han sido descritas como transmisoras de enfermedades, productoras de biotoxinas o incluso causantes de alergias.