Ciencia abierta

Las especies invasoras se introducen en nuevos territorios por procesos naturales o artificiales asociados a la actividad humana. La introducción de organismos fuera de sus hábitats naturales puede ocurrir de forma intencionada o accidental.

Introducciones intencionadas: Algunas especies exóticas se importaron y, posteriormente, se liberaron de forma intencionada en el medio natural con fines comerciales, o para uso cinegético o pesquero. El cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii; Girard, 1852), una especie nativa del noreste de Méjico y del centro del sur de Estados Unidos que se introdujo en España a principios de la década de 1970, en las marismas del Guadalquivir (Sevilla), con el fin de establece viveros comerciales. Posteriormente, fue liberado de forma intencionada en otros cursos de agua de la península Ibérica para desarrollar o mejorar la pesca recreativa. Sin saber muy bien como, y dada su gran capacidad invasora, se extendió rápidamente por casi toda la península Ibérica, Baleares y Canarias, y por varios países europeos, convirtiéndose en el macroinvertebrado dominante en muchos sistemeas fluviales de Europa, en los que incluso ha reemplazado al cangrejo de río europeo (familia Astacidae). El cangrejo americano está incluido por DAISIE (Delivering Alien Invasive Species In Europe) en la lista de las "100 especies exóticas invasoras más dañinas de Europa"; http://www.europe-aliens.org.

Las mascotas abandonadas por sus dueños en el medio natural también pueden llegar a formar poblaciones invasivas. La galápago de Florida (Trachemys scripta; Schoepff, 1792) es una especie nativa de Méjico y Estados Unidos que fue introducida en España como mascota. Durante años se han estado liberando ejemplares en la naturaleza y se ha convertido en una especie invasora que se extiende por una gran variedad de medios acuáticos de agua dulce y compite con los galápagos autóctonos ibéricos. Está incluida por GISD (Global Invasive Species Database) en la lista de las "100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo"; http://www.issg.org/database y en la lista de las "100 especies exóticas invasoras más dañinas de Europa" (DAISIE).

Introducciones accidentales: Las principales vías de introducción no intencionadas, sobre todo para las especies acuáticas, son el agua de lastre y los cascos de los barcos. Los escapes accidentales al medio natural de especies importadas para su aprovechamiento comercial, para ser exhibidas en acuarios y zoológicos, o como mascotas, también pueden dar lugar a poblaciones invasoras. A veces, camufladas con las especies importadas puede haber otras especies exóticas que, una vez liberadas sobreviven en el medio natural y se comportan como invasoras. La presencia de la concha zapatilla (Crepidula fornicata; Linnaeus, 1758) en Galicia se atribuye a la importación de ostión u ostra japonesa (Crassostrea gigas; Thunberg, 1793). La concha zapatilla también puede ser transportada incrustada en los cascos de los buques y en el agua de lastre. Está incluida en la lista de las "100 especies exóticas invasoras más dañinas de Europa" (DAISIE).

Las especies no nativas pueden llegar a nuevos hábitats de forma natural asociadas o favorecidas por la acción humana. Por ejemplo, la construcción de canales permite que las especies acuáticas se desplacen de forma natural entre cuencas, marinas o fluviales, que de otro modo no estarían en contacto. Este es el caso del canal de Suez. Desde su construcción en 1869, ha facilitado el paso hacia el Mediterráneo de más de 300 especies procedentes del mar Rojo. Una de estas migración es el de la medusa del mar rojo (Rhopilema nomadica; Galil, 1990). Nativa de este de África y del mar Rojo entró en el Mediterráneo de forma accidental a través del Canal de Suez. Esta medusa es tóxica y afecta de forma negativa a la pesca y al turismo. Está incluida en la lista de las "100 especies exóticas invasoras más dañinas de Europa"(DAISIE).